Ultraje a España
En la final de la Copa del Rey pudo verse cual es el auténtico Estado de la Nación Española. La pitada por parte de una gran mayoría de aficionados al himno nacional y al jefe del Estado era previsible, lo que no esperaba es que TVE actuará de una manera tan vergonzosa intentando ocultar la realidad.
Televisión Española, el ente público que quieren que paguemos todos los españoles con nuestras llamadas y la conexión a Internet, debería desaparecer ya. Pocos argumentos van quedando a su favor. Junto con una deuda impagable de cerca de un billón de pesetas, una gestión ineficaz y unos contenida más que mediocre, se une la manipulación informativa que practica diariamente. Calificar de “error humano” el ejercicio de la censura es un insulto a los ciudadanos. Poco tardaron en darse cuenta de la pifia, ya que pasados los primeros cuarenta y cinco minutos se emitieron las imágenes de la llegada de SS.MM con el sonido ambiente previamente “cocinado”. Nadie puede creerse que el Jefe de Deportes sea el responsable y se intente dar carpetazo al asunto con su destitución. Responsables son, igualmente, el Director General de RTVE y su jefe de Informativos, que incomprensiblemente aún mantiene su cargo.Pero parece que nadie quiera levantar mucho la voz. PSOE y PP quitando importancia al asunto, Montilla y López escondidos, Laporta y García Macua aún riéndose, y la RFEF callada.
Afortunadamente la FDNAES iniciará acciones legales contra los organizadores e impulsores del acto ultrajante a España. Los símbolos de una nación son importantes y estos hechos no pueden quedar impunes. El jefe del estado y el himno son junto a la bandera nuestra imagen como nación y necesitan ser protegidos ante cualquier ataque. En nuestra democracia admitimos que existan movimientos independentistas y que puedan expresarse, siempre y cuando lo hagan con respeto: a las leyes y a los que no compartimos sus ideas. Y si no aceptan las reglas del juego democrático tendrán que saber que sus hechos traerán consecuencias legales.




