La paz social tiene un precio
Parece ser que la única propuesta que tienen los sindicatos españoles ante la crisis es la de aumentar el endeudamiento; qué poco originales son; de previsibles ya resultan aburridos.
En un país normal en el que diariamente perdieran su empleo 6000 personas y más de cuatro millones de ciudadanos estuvieran sin trabajo, los sindicatos estarían en pie de guerra y en estado permanente de agitación social. Pero aquí las cosas funcionan de otra manera. Zapatero regala a CCOO y UGT el año pasado la nada desdeñable cantidad de 15 millones de Euros y a cambio pide un poco de cariño y comprensión. Somos el país desarrollado que más rápidamente destruye empleo pero eso no parece suficiente para que Méndez y Toxo saquen a la calle sus batallones de liberadores. La paz social es más importante, la crisis con el bolsillo lleno y el puesto asegurado se lleva mejor y además no van a dar armas a la oposición tirando piedras sobre su propio tejado.
Y mientras tanto el PP intentando “reforzar relaciones” con el mismo lobby sindical que les organizó una huelga general en el periodo de mayor crecimiento económico de la historia de la democracia en España. Alguien debería decirles lo imposible que resultará ver a estos sindicalistas millonarios enfrentarse al gobierno y que si tantas ganas tienen de organizar una manifestación en contra del gobierno que lo hagan. Ya lo hicieron una vez y les salió bien.




