El Nuevo Marxismo en Latinoamérica
Evo Morales en Bolivia; Hugo Chávez en Venezuela o Rafael Correa en Ecuador, representan el nuevo cesarismo democrático que viene imponiéndose en Iberoamérica. El procedimiento es siempre el mismo: victoria en las urnas seguida de reformas anticonstitucionales y perpetuación en el poder mediante un golpe desde la p
ropia cúpula. El marxismo de siempre camuflado de indigenismo pero en esta ocasión los caudillos salen de las urnas en lugar de venir de los cuarteles.
La elección de forma democrática, y por lo tanto legítima y legal, de un representante no le da carta blanca para legislar como se le antoje; en este caso crear el aparato jurídico capaz de legitimar su permanencia indefinida en el poder. El ejemplo típico fue la llegada a la cancillería de forma democrática de Hitler en el 1933.
Hace escasas horas que finalizó la visita de Evo Morales a España y la valoración de la misma no ha podido ser más positiva para los intereses bolivianos. Después de haber estado acosando, hostigando y amenazando con expropiar y nacionalizar a las empresas españolas establecidas en Bolivia, el dictador ha tenido un recibimiento cordial en nuestro país y no solo por los miles de compatriotas que le esperaban en Leganés, ni por la cálida bienvenida ofrecida en la universidad por la misma izquierda que apoya la dictadura castrista en Cuba; no. Era de esperar que estos actuaran así.
Lo llamativo es que el presidente de la CEOE quien debería defender los intereses de los empresarios a los que representa guarde silencio tras escuchar de boca del propio Evo las condiciones bajo las cuales las empresas españoles podrán continuar ejerciendo su actividad en Bolivia. Igual de llamativo resulta la cordialidad con la que el Jefe del Estado recibe
en la Zarzuela a los tiranos de Suramérica, en menos de una semana primero Chávez y ahora Evo Morales. Ni una sola palabra condenando las dictaduras venezolana y boliviana; ni una sola palabra de apoyo a la oposición.
Aun siendo todo lo descrito hasta ahora grave, lo que mayor sonrojo produce es una vez más, el derroche con el que Zapatero maneja el dinero de todos los españoles. Con casi un 19% de la población activa sin trabajo y habiendo endeudado al Estado hasta límites insoportables, Zapatero condona la deuda de Bolivia. Un total de 77 millones de Euros con los que el Presidente se asegurará el voto de la comunidad inmigrante boliviana en las próximas elecciones municipales.
El gobierno socialista no tiene derecho a condonar la deuda de un país donde no se respetan los derechos humanos, donde se pisotean las libertades individuales y en el que los intereses económicos españoles corren serio peligro. Por mucho que se esfuercen en intentar maquillar esta medida como una ayuda al desarrollo, no deja de ser, simple y llanamente, una compra masiva de votos con el dinero de todos los ciudadanos. Y decir lo contrario es faltar a la verdad.





Estoy de acuerdo contigo Martha, pero una cosa, así son tooodos los políticos, solo mentiras. Igual se podría opinar de los gobernantes de ultra derecha que han gobernado en latinoamérica, decían que iban a acabar con la pobreza, el hambre, la desnutrición, y lo primero que hacían después de los 5 años era huir del país, con todo el botín robado y dejando más pobres al pueblo.
Imagino que ya habrás visto este video. Es la entrevista realizada el 5 de diciembre de 1998 al comandante Hugo Chávez,justamente un día antes de las elecciones que lo llevaron por primera vez al poder.
En la misma Chávez asegura que entregaría el poder pasados cinco años, que no nacionalizaría empresas y no quitaría de manos privadas los medios de comunicación…
Pero fíjate, Robur, cuando piden el voto la primera vez niegan sus inclinaciones. Claro ya luego sacan las garras, violan la constitución como bien refieres, y de paso, son legitimados por la comunidad internacional con el cuento de los votos y que ganaron y no sé qué. Así que estamos fritos, los que luchamos por salir de las tiranías.
Abrazos