José Domingo cerró el acto de presentación de la nueva asociación Impulso Ciudadano, con un discurso en el que analizó la actual situación de la política catalana y denunciando el acoso al que son sometidos los empresarios rebeldes que se niegan a pagar las multas por no rotular sus establecimientos en catalán.

Para el promotor y Presidente de Impulso Ciudadano, la política catalana está “condicionada por la agitación de colectivos de corte nacionalista que, además, cuentan con unas fuentes de financiación muy amplias tanto de ámbito público como privado.” Por ello es necesario crear “un entramado poderoso, con capacidad de influencia”, “para ser determinantes a la hora de configurar mayorías políticas.” Por ese motivo Impulso Ciudadano nace con la “voluntad de complementar y de reforzar el movimiento cívico” y con “vocación de grupo de presión” ya que, en política, “no basta sólo con actuar, hay que influir.” “La misión de Impulso Ciudadano debe consistir en hacer aflorar esa Cataluña real y alejar a la ciudadanía de lo virtual” “buscando la manera de influir en la opinión pública.” Domingo lamentó que “la contestación al nacionalismo” no esté “articulada ni organizada sino deslavazada.”