La Fatal Arrogancia
“Friedrich von Hayek escribió en uno de sus libros que la fatal arrogancia de los intelectuales de izquierda es creer que un grupo de hombres inteligentes puede diseñar una economía o una sociedad mejor de lo que lo harían las aparentemente caóticas interacciones de millones de individuos. Esos intelectuales, puntualizó, no se dan cuenta de cuántas cosas ignoran, ni tampoco conocen la manera en que el mercado utiliza todo el conocimiento que cada individuo posee…”
Uri Ben Schmuel es periodista y director del diario La Razón
A dos décadas de publicado, cuando el autor estaba a punto de cumplir los 90 años, ese libro –titulado justamente La Fatal Arrogancia– parece pensado para aquellos que hoy entre nosotros dejan de lado los hechos y los sustituyen por retórica en su afán de satanizar el “neoliberalismo”.
Lamentablemente, se le ha dejado el campo libre a este puñado de intelectuales, analistas y politólogos que mañana, tarde y noche pontifican sobre la supuesta naturaleza perversa del mercado y la necesidad de un “cambio de modelo” (¿el “socialismo” chavista?). Triste es admitirlo, pero esta minoría tiene peso mediático y político porque está organizada y se toma muy en serio la noción que tiene tanto el derecho como el deber de imponer su “conocimiento” a los demás.




