Entrevista a Alejandro Chafuén autor del libro: “Raíces cristianas de la economía de libre mercado”, publicada por José Barros y Luís Losada en ALBAdigital.es
El libro de Chafuen cumple con creces una doble función: la primera, iniciarnos en algunas de las partes más desconocidas de la historia del pensamiento español; la segunda, explicarnos los sólidos fundamentos católicos -sí, católicos- del capitalismo moderno.
- En su libro sostiene que la economía de mercado tiene raíces cristianas y, además, raíces cristianas españolas.
- Parte de la idea de que cada uno de nosotros hemos sido creado a imagen y semejanza de Dios y, por ello, tenemos derechos que nadie nos otorga, sino que nos los da Dios, y que por lo tanto el Estado ha de respetar. El individuo y la sociedad es anterior al Estado y esto hay que reconocerlo.
- La escuela de Salamanca supuso un paso de gigante a la hora de ahondar en esta concepción…
- En temas de libertad de precios, de ganancias, de salarios, los profesores de Salamanca elaboraron un cuerpo de pensamiento económico importantísimo que ayudó a crear lo que hoy es la economía moderna. Francisco de Vitoria defiende el derecho de los indios a comerciar libremente y a tener propiedad privada. Dice que todo derecho es por haber sido creados a imagen y semejanza de Dios, y no “por la gracia de Dios”, como dicen los protestantes. Hasta los pecadores tienen derechos.
- ¿Existe un exceso de intervencionismo en la nuestra economía?
- Dado que el Estado es hoy es cuatro o cinco veces mayor que a comienzos del siglo XX, considero que hay un crecimiento muy fuerte de la intervención del Estado en muchos campos. Al mismo tiempo, hay un poco más de entendimiento, en diversos lugares del mundo, de los beneficios de la iniciativa privada de la economía de mercado.
- Por lo tanto, no considera que vivamos en una época de neocapitalismo salvaje…
- Hacia fines del siglo XX la gente decía que había un neocapitalismo pero, a mi juicio, había un neointervencionismo salvaje, con regulaciones muy complejas. En ciertos países que venían de una tradición capitalista, como los Estados Unidos o Europa, este intervencionismo no destruyó completamente la economía, pero muchos lugares que tratan de copiar estas medidas regulatorias no crecen a las tasas que podrían estar creciendo.
- Entonces, ¿qué decisiones se deberían de tomar para liberalizar la economía?
- Creo que la población de cada país debería llevar sus leyes hacia un mayor respeto de los derechos de cada persona, incluidos los derechos de la propiedad privada. La mejor forma de hacerlo es mediante la educación, a través de centros públicos, universidades, libros, formando grupos de trabajo con gente que piensa un poco distinto para alcanzar el poder político…
- ¿Por qué?
-Porque salvo que uno quiera ser dictador, la única forma de llegar al poder es formando consensos políticos.
- Muchos consideran que la crisis financiera se ha producido por confiar en la capacidad del mercado de autorregularse. ¿Comparte usted este criterio?
- No, de ninguna manera. Pero tampoco comparto la idea simplista de decir “dejemos que el mercado solucione la crisis”, porque lo que tenemos hoy en día no es mercado, sino un caos intervencionista. Generalmente quien controla las intervenciones son los mismos grupos de empresarios trabajando muy de cerca con el Estado.
- Entonces, ¿cual fue la causa principal de la crisis?
- En el actual caso, los incentivos perversos que creó la intervención de los gobiernos unidos a la codicia humana. Cuando hay formas de ganar dinero fácil, alguna gente -no toda- trata de aprovecharse sin escrúpulos; si pierden plata, hacen que el Estado les siga ayudando; es lo que se dice socializar las pérdidas y capitalizar las ganancias.
- Conclusión: el intervencionismo es el responsable de la actual crisis.
- Así es. Antes de la actual crisis del marcado inmobiliario en Estados Unidos, hubo la crisis de las empresas tecnológicas, que justo estaba explotando cuando sucedió el 11-S. En ese momento se decide continuar con la política expansiva monetaria.
- Algunos economistas sostienen que los monopolios monetarios de los bancos centrales han sido los causantes de la crisis. ¿Comparte esta opinión?
- Sí. Los bancos centrales crearon artificialmente un exceso de liquidez para alimentar la reserva federal. Creo que habría que hacer una separación entre moneda y Estado para que, de este modo, el mercado elija cuál es el sistema monetario adecuado. En el mundo, por siglos, el patrón oro fue el que mejor cumplió esta función…
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Siento disentir, si la economía de mercado estuviese basada en el cristianismo, en el que yo creo que debería ser el cristianismo (ojo no hablo del cristianismo desvirtuado de la actualidad de nuestros tiempos sino en aquel que fue), el cristianismo debería ser al socialismo según el mensaje de Cristo. Esas teorías, siendo yo liberal, no me convencen.
Saludos.
Muy interesante la entrevista, personalmente no me gustan mucho las religiones, pero si todos los cristianos fuesen así, o como Thomas Woods, estaría encantado de trabajar juntos por un fin común.
Saludos.