¿Necesitamos una ley de huelga?
España es uno de los países con mayor conflictividad laboral de la Unión Europea. El año pasado fueron convocadas 1.125 huelgas, lo que representa un aumento del 10%; y se contabilizaron 48 millones de pérdidas. Los recientes acontecimientos sucedidos en Madrid y la amenaza de los controladores aéreos han vuelto a reabrir un viejo debate pendiente durante décadas sobre la necesidad o no de desarrollar por ley el derecho a la huelga.
El derecho a la huelga viene recogido en el artículo 28.2 de nuestra constitución y dice:
Se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses. La ley que regule el ejercicio de este derecho establecerá las garantías precisas para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad.
Quizá sea el único derecho de contenido laboral que no tiene un desarrollo postconstitucional. El hecho es que la regulación normativa que se aplica en la actualidad es un decreto del primer gobierno de Suárez aprobado en 1977 (RDley 17/1977, de 4 de marzo) y la interpretación que hace del mismo el Tribunal Constitucional en la Sentencia 11/1981, de 8 de abril.
El problema de este real decreto, es que como todas las normas que aprobaron los gobiernos de Suárez está llena de imprecisiones intencionadas: habla de “servicios públicos o de reconocida e inaplazable necesidad” sin aclarar cuáles son; de “circunstancias de especial gravedad”, y de medidas “para asegurar el funcionamiento de los servicios.”
Muchos juristas consideran que la norma, precisamente por su contenido indeterminado, no garantiza la eficacia de los servicios mínimos en huelgas de aquellos sectores que ofrecen servicios esenciales para la comunidad, incumpliendo así el mandato constitucional del art. 28.2.
Aún así no considero que existan motivos justificados para aprobar una ley orgánica que regule el ejercicio del derecho de huelga porque: el real decreto-ley ha sido eficaz en todos los puntos, salvo en el de los servicios mínimos. Convendría abordar este aspecto en épocas de no conflictividad laboral y establecer una autorregulación en forma de pacto en el que participen: sindicatos, CEOE y Gobierno, para luego concretarse en sectores más específicos y a nivel de empresa.





Spartan:
” Y ahora con Blanco, que salga como salga la cosa, saldrá ganando”
Fíjate si ha salido ganando que los controladores han descartado la posibilidad de hacer huelga durante el mes de agosto alegando una supuesta sensibilidad ante los graves perjuícios económicos que tal medida pudiera provocar al sector turístico…JE-JE-JE. No se lo creen ni ellos!!
Blanco 1 – Controladores 0. Esta tarde inicio del segundo round
Buenas, Robur. Dos cosillas:
- Dices que habría que legislar cuando no haya conflictividad laboral, o sea lo que decimos “legislar en caliente”. Por la experiencia sabemos que a la larga, en cuanto se pasa el problema, nos olvidamos de todo. Pasó cuando la huelga del metro, que se habló bastante de la falta de una ley de huelga. Es verdad que de entonces hasta la fecha (conflicto con los controladores) no ha pasado ni un mes (y ha habido otros asuntos que tienen ocupados a políticos, pese a ser verano) pero no hemos visto propuestas de regulación ni creo que las veamos al llegar septiembre. Y las huelgas seguirán aumentando, dado que todas las empresas van a hacer recortes. Aquellos trabajadores que puedan echar pulsos grandes a la sociedad, usarán el chantaje, y seguiremos sin regulaciones.
- Aquí estoy con lo que ha dicho Espectador. Además de servicios mínimos, se debe establecer muy clarito que puede hacer un piquete informativo. Cualquier intento de impedir trabajar a un empleado o empresario, debe ser penalizado, incluso con la declaración de la jornada de huelga como ilegal. Aquí, el generalizar no es un agravio a los huelguistas que juegan deportivamente, ya que se sabe de sobra quienes son los que hacen los piquetes coactivos (los sindicatos, que son los que movilizan a la huelga).
Saludos y té con hielo!
Buenas tardes Spartan.
Cuando me refería a las épocas de no conflictividad laboral quería indicar el momento en el cual sindicatos y organizaciones patronales deberían pactar los servícios mínimos aplicables en cada huelga dependiendo del sector o actividad productiva.
Si en treinta años de democracia no ha habido voluntad política para legislar, ni tan siquiera para abrir un debate serio, coincidirás conmigo que este no va a ser ni muchísimo menos el momento, teniendo a casi cinco millones de parados y con una huelga general convocada desde hace meses. Ya lo intentó Felipe Gonzalez en 1993, cuando todos los días nos desayunábamos con un nuevo caso de corrupción, finalmente disolvieron las cortes y de aquella ley nunca más se supo.
Sigo manteniendo que no es indispensable una nueva ley sino mejorar el RDley ya existente. De hecho, en muy pocos paises se regula la huelga, salvo por la jurisprudencia de sus tribunales. Conviene incluir como servicios esenciales para la comunidad: los medios de comunicación, seguridad, sanidad, transporte…y fijar los servícios mínimos entre ambas partes.
Si los piquetes informativos amenazan, amedrentan, insultan, intimadan, coaccionan, etc… tiene que ser el Estado, que es quien detenta el uso de la fuerza legítima quien a través de los cuerpos y fuerzas de seguridad aseguren que los trabajadores que no secundan la huelga puedan ejercer su derecho de la misma forma que lo hacen los huelgistas.
Saludos!! El mío con leche y sin políticos cerca.
Robur, yo pienso que sí se deben regular los servicios mínimos (SM) “a priori”. Está claro que ahora, en medio del conflicto con los controladores, p.e., regular los SM sería visto por aquellos como un nuevo ataque o por lo menos como “cambiar las reglas a mitad del partido”. Lo que quiero decir es que no tiene sentido esperar a que se pase la crisis (bueno, según ZP, ya estamos saliendo, XD), o en general a tiempos más tranquilos, porque como decía antes, en España está demostrado que se nos olvidan las cosas, tenemos poca memoria. Fíjate lo que pasa cuando hay un crimen comentado por un menor, siempre sale el progre de cuenta (ése que siempre se preocupa más por el agresor que por la víctima) diciendo eso de “no se debe legislar en caliente”, y al final siempre se queda la casa sin barrer.
Los SM deben ser regulados bien en cada empresa (entre empresarios y trabajadores), bien a nivel nacional por sectores (ésto me gusta menos, sería como un convenio, más rigidez), pero no podemos esperar a que llegue la huelga, ya que aparte del asunto que genera el conflicto, se añade la discusión sobre si los SM son justos o injustos (como se ha visto con la huelga del metro), y entonces si que la cosa se pone caliente. Es importante que antes de empezar el juego, las reglas sean claras. Supongo que en ésto si estamos de acuerdo.
No te comento sobre los asuntos “jurídicos”, porque ese no es mi fuerte. Me guardo el post por si algún día tengo que consultarlo. Tampoco sabía lo de F. González. Entiendo ahora lo que quieres decir, pero yo creo que si conviene en cuanto se pueda y no tengamos otros asuntos entre manos (Michelle Obama, Sara Carbonero, :D) legislar sobre el asunto, porque nos espera mínimo un año de EREs, recortes de sueldo, etc, etc, y conflictos laborales. Sería deseable tener este asunto claro.
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Sobre los piquetes. Lo voy a comparar con el problema típico de los alquileres. Tradicionalmente, mucha gente no alquila en España (aparte de por asuntos más recientes, como la venta o no venta de pisos, etc) por el miedo a no poder echar a un inquilino moroso o que cree problemas al resto de vecinos (a mí esto me afecta ya que yo nunca he comprado piso y me decanto por el alquiler, y si hay poca oferta, pues ya sabes). Creo que ahora la ley se ha puesto algo más dura (aunque la gente sigue sin alquilar, supongo porque los ilusos siguen pensando vender su piso a precio del 2007). Bueno, pues con los piquetes pasa igual, es obvio -en teoría- no hay problemas para ir a trabajar si uno decide no hacer huelga. Igualmente los empresarios no deberían tener problemas para abrir sus negocios. Pero eso es teoría, todos hemos visto como actúan los piquetes, amedrentando a trabajadores y dueños de negocios. Yo la última que vi fue una huelga general que se hizo en el País Vasco (general, pero sólo en el PV… cosas de abertzales), donde los piquetes amenazaban a unas chicas que trabajaban en una tienda, el Corte Inglés echando las persianas (por orden de los mismos directivos), y los simpáticos piqueteros llamando esquiroles a todos y gritando “aquí no trabaja nadie”. Es necesario endurecer la ley, aportar más medios policiales, y que los políticos dejen claros que el que no juegue limpio, tendrá su castigo.
Es que además no hay voluntad política de acabar con el despilfarro de dinero público que suponen los sindicatos: ni por parte del PSOE ni por la del PP, que estuvieron ocho años en el gobierno y siguieron subvencionándolos para luego sufrir una huelga general, justo en el periodo de mayor crecimiento de la economía.
Desde luego quien no va a mover ficha son los socialistas y más aún con la crisis interna que tienen en el PSM, los sindicatos serán pieza básica en la campaña de acoso y derribo contra Esperanza Aguirre. Ya lo intentaron con los dos días de huelga salvaje en junio y la Comunidad terminó bajándose los pantalones al rebajar el porcentaje de rebaja salarial, por cierto ¿qué paso con los expedientes de los trabajadores que no acudieron a su puesto de trabajo esos dos días?
La complacencia con la que se comportaron aquellos días los principales dirigentes socialistas contrasta con la firmeza que el Gobierno ha querido transmitir a la opinión pública ante la amenaza de huelga de un gremio claramente privilegiado como son los controladores aéreos y que están comportándose de forma absolutamente irresponsable, aún no habiendo convocado la huelga, debido al clima de incertidumbre creado y que está provocando un grave perjuicio al sector turístico, actividad que supone el 10% de nuestro PIB.
Saludos!
Disculpa, Robur, con la mandanga del Facebook se me olvida pasarme por los blogs a ver si la gente contesta, estamos perdiendo las buenas costumbres.
Muy de acuerdo en que la campaña va a ser muy sucia, ganen los trintarios o los tomasistas (y espero que no gane Gimeno, que ese tío es listo y antiZP y lo mismo le puede hacer daño a Espe).
Y sobre lo que dices de los trabajadores de metro, llevo pensando un tiempo en que Esperanza va a quedar muy mal. Primero se baja los pantalones con lo de la bajada de sueldos (del 5% al 1%), cuando les tenía ganado el órdago a los sindicalistas. Y ahora con Blanco, que salga como salga la cosa, saldrá ganando (incluso con huelga, la gente ya tiene calados a los controladores, a Blanco no le va a desgastar).
Coño Espe, si ya los tenías, dáles la puntilla, que tenías a la gente apoyándote. Esta derecha española…
Gracias por el comentario Spartan:
Que el navajeo interno y la puñalada trapera es orden del día dentro de las luchas de poder en todos los partidos políticos queda claro, lo novedoso de estas falsas primarias dentro del PSM es la aparición del primer líder socialista díscolo, en este caso Gómez, que se ha atrevido a plantar cara a Zapatero y a desafiar su liderazgo al no renunciar a su condición de candidato por la CM en favor de Trinidad Jiménez, impuesta desde Ferraz.
El error incomprensible que ha cometido Zapatero fue minusvalorar a Tomás Gómez y es una buena prueba de su agotamiento y falta de reflejos como gobernante.
No cabe duda que si Tomás Gómez gana el pulso a Zapatero saldrá reforzado y como es consciente de esto ya ha empezado ganando la primera de las batallas con el manifiesto de apoyo de los 106 dirigentes locales, obligando al aparato a reaccionar con otro, en este caso de apoyo a Trinidad Jiménez y publicado en el país.
El principal beneficiado de esta crisis es el líder de los socialistas madrileños quien hace unas pocas semanas era un perfecto desconocido para la gran mayoría de madrileños, no digamos ya a nivel nacional, y de golpe y porrazo ha conseguido que su imagen aparezca en todos los titulares de la prensa.
Zapatero ha metido la pierna hasta la ingle con este asunto e independientemente de quien gane las elecciones va a salir muy debilitado.
Saludos
Y además de la regulación de los servicios mínimos, no se olviden de los llamados “piquetes informativos”, que en realidad son piquetes coactivos, bandas de matones que imponen su número a los que no quieren secundar la huelga. Curioso cómo estos valientes no van nunca en pandillas de menos de 10.
En esta época, el que no está informado es porque no quiere; mantener esa hipocresía es dejar desamparado al ciudadano que no quiere plegarse a sus amenazas.
Los piquetes deben reconocerse por lo que son y disolverse sin contemplaciones, aunque sin llegar a los extremos de los últimos años de Franco, en los que pasabas solo por un sitio indebido y te ordenaban “¡Disuélvase!” Propongo que se les ordene disolverse solo a partir de grupos de dos.
Cuenta Amando de Miguel, gran conocedor de la historia y la cultura americana, que el término “piquetes informativos” es una mala traducción que hicimos de la práctica estadounidense del picketing, utilizada por los sindicatos norteamericanos desde el siglo XIX. El origen de la palabra picket o piquete proviene de la jerga militar y uno de sus principales significados es el de patrulla de soldados. Aplicado a la huelga, el picket era precisamente eso, una patrulla no de soldados sino de trabajadores huelguistas que situándose en las puertas de las fábricas daban a conocer sus reivindicaciones laborales e impedían a través de una “empalizada protectora” o de “picket line” el acceso a aquellos obreros que pretendían ocupar sus puestos de trabajo.
La justicia norteamericana prohibió que los piquetes amenazaran o intimidaran al resto de trabajadores, abandonando así su carácter netamente coactivo. En la actualidad, se les permite caminar en círculo y portar cada uno de ellos carteles con sus reivindicaciones.
Vamos, igual que en España.