El cocinero de Cristo
El diario Público, propiedad del millonario marxista Jaume Roures, sale hoy en defensa del cantautor Javier Krahe quien tendrá que enfrentarse a una fianza de 200.000 euros y la apertura de un juicio oral por ofensa de los sentimientos religiosos.
Los hechos se remontan a diciembre de 2004 cuando el cantante fue entrevistado en el programa Lo más Plus, de Canal Plus en cuyo transcurso pudieron verse imágenes de un corto dirigido por él mismo donde se introducía una figura de Cristo en el horno y se explicaba como cocinarlo.
Ha faltado tiempo para que la prensa izquierdista califique las diligencias del juzgado de Colmenar Viejo como de “proceso integrista” y tache a la parte demandante como “ultracatólicos” No esperaba menos de un diario tan sectario como Público, lo que me resulta extremadamente llamativo es la cobardía que muestra Krahe en sus páginas cuando intenta justificarse alegando que: “yo no he cocinado un cristo en mi vida” si esta demostración de cinismo les parece poca esperen a leer lo siguiente: “yo no he ofendido a nadie. Yo no he puesto eso en televisión, lo han puesto las televisiones” genial ¿verdad?
Por muchas excusas que ponga Krahe la ley es clara al respecto y el artículo 525 del Código Penal no deja lugar a dudas:
Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican
No espero una rectificación ni disculpa del personaje pero sí que asuma las consecuencias de sus actos, que sea coherente con su anticlericalismo y que aprenda a responder de sus producciones “artísticas” no solo en un plató de televisión propiedad del Grupo Prisa con decenas de palmeros riéndole las gracias sino en los tribunales delante de un juez.





yo pregunto, tantas religiones tantos pastores de Dios con tantas mentiras con tantos engaños, predican el amor y mienten se enriquecen con las donaciones de los mas humildes los asustan con Satanás no les dicen que los diablos son ellos que avarician el dinero, mienten, engañan, roban, no dicen que viven en grandes mansiones, rodeados del oro de grandes yates, caros carros etc. mientras que los hijos de esos que hacen las donaciones carecen de muchas cosas, quizás hasta pacen hambres por dar el diezmo sus padres, Dios no castiga, quizás cobre, no en esta vida, tal vez en las otras. Amar a todos, no matar, no odiar, no robar, no mentir, hacer bien sin mirar a quien, amaras a tu prójimo mas que a ti mismo, es lo que predican todas las religiones, pero esto no es lo que hacen, has lo que yo digo no lo que yo hago. Que venga la paz y el amor al mundo.
Don Estrafalario:
Ah, bueno, por menos, en su segundo comentario aclara un poco más su posición, que tampoco es tan distinta a la mía. Y en el primero sí parecía que daba a entender que una organización no pudiera querellarse por ser de ideología ultraderechista.
Sobre lo que dice de los morunos y las caricaturas de Mahoma, con ZP y Erdogán pidiendo censura para la prensa danesa, y, por otro, utilizar la ley para censurar actos que puedan ofender a cualquier otra confesión religiosa (en este caso, el catolicismo romano) pues sí, sería comparable.
Eso sí, según entiendo, a mí individualmente, no me pueden obligar a tolerar ideas políticas o religiosas que considere falsas. Para mí, por ejemplo, la relación del cristianismo con las religiones (llámense catolicismo romano, corrientes protestantes basadas en el arminianismo y otras herejías, mormonismo, testigos de Jehová, islam, judaísmo, religiones orientales, etc.) o corrientes relativistas y humanistas (ateismo, agnosticismo, etc.) siempre será conflictiva y, es más, debe serlo. Conflictivas en el sentido de que nunca habrá consenso, claro. Unas porque son intentos erróneos, a veces con complacencia en el error, de llegar a Dios y otras porque son la propia negación de Dios. No hay neutralidad, puesto que la verdad, en este caso, es incompatible con la falsedad.
Ahora bien, no busco imponer mi moral coactivamente ni que el gobierno venga a ayudarme a imponerla, la batalla no es por parte del Estado, sino de los individuos.
Pero eso sí, las opiniones que creo erróneas o, incluso, execrables las combato con las ideas, no pido que el Estado las censure o las prohíba. Quien debe tolerarlas es el poder, no yo.
Javier,
¿Dónde he dicho yo que los radicales de cualquier tendencia no tienen derecho a querellarse? He señalado que la parte demandante tiene una cierta tendencia y que, porque Público así lo diga, no deja de ser cierto.
Me parece pueril tener que aclarar estas cosas.
Sustituya “condena” por “eventual futura condena” del último párrafo de mi anterior comentario, la cual, en su opinión, a juzgar por su “la ley es clara al respecto y el artículo 525 del Código Penal no deja lugar a dudas” sería clara y conforme a Derecho. De estas palabras deduzco que, de no ser condenado, usted sería el primero en protestar. Las garantías juciciales y demás están fuera de discusión aquí.
El caso de las caricaturas sí tiene que ver con el de Krahe. En ambos se han utilizado símbolos religiosos con un resultado que resulta “blasfemo” para cristianos y musulmanes. Ya sé que las legislaciones son diferentes (en realidad, desconozco la danesa). En lo que pongo énfasis es en la diferente respuesta que sugieren uno y otro caso ante los ojos de gente como usted, en que cuando la mordaza viene de parte del Islam se monta en cólera, pero cuando procede de católicos, se deja pasar e, incluso, se apoya.
Yo, por mi parte, tengo muy claro que me opondría a la mordaza frente a este tipo de actitudes contrarias a los “sentimientos religiosos” vengan de donde vengan. Léase usted esto, por ejemplo: http://www.economist.com/node/5494602 .
En cuanto a Público, el artículo que usted me cita ya lo había leído con anterioridad. No creo que añada nada al debate. El hecho de que Público escriba uno, diez, cien, mil o un millón de artículos tendenciosos y faltos de objetividad no convierte todas y cada una de sus afirmaciones en mentira (p. ej., la de que el Centro Tomás Moro es una organización con unas determinadas ideas).
Don Estrafalario, que yo sepa, cualquiera tiene derecho a querellarse contra quien le dé la real gana, sea de extrema derecha, de extrema izquierda o de lo que sea, otra cosa es el éxito que pueda tener la querella y que el querellante se tenga que ver con las consecuencias de una acusación falsa.
¿O usted es de los que dicen que la Falange, por ejemplo, por ser la Falange no tiene derecho a querellarse contra Garzón?
Tampoco soy católico y no me gustan los crucifijos, aunque, a diferencia de este tal Javier Krahe, progre y ateo, pues son idolatría y van en contra de mis creencias cristianas y bíblicas, aunque esto es otra cuestión, y no voy pidiendo que los prohíban porque me sienta herido en mis creencias. El sentido del 525 del CP y la interpretación creo que es correcta, otra cosa es que es lamentable la propia existencia de ese artículo.
Esta claro que en el panfleto ultraizquierdista Público lo que les mueve no es su amor a la libertad sino el temor y la congoja que les produce que “empapelen” a uno de los suyos, pero el caso es que, en nuestra “vieja Europa”, el Estado se inmiscuye constantemente en las ideas y las opiniones individuales. En Alemania, por ejemplo, el paradigma de eso, el Partido Comunista fue proscrito en los años 50 y ciertas opiniones relacionadas con el nazismo están vetadas. El Estado se ha arrogado la batalla de las ideas que corresponde a los individuos.
En el mundo anglosajón, estos problemas con las ideas, aunque no gusten, no se plantean. Margaret Thatcher, enemiga acérrima del totalitarismo comunista, sin embargo, dijo: “no abogo por prohibir el comunismo, sino destruirlo con argumentos, lógica, y las urnas”. Y, en Estados Unidos, por ejemplo, hay libertad prácticamente para defender cualquier cosa. Allí no es ilegal quemar la bandera de las barras y las estrellas. Ni llevar un ejemplar de “Mein Kampf”, por ejemplo. Nos pueden parecer asquerosas ambas cosas, pero no es ilegal allí, ni hay miedo alguno a ninguna idea.
Eso sí, pues posiblemente, sí que es cierto que este sujeto no haría lo mismo con el Islam por cobardía.
Don Estrafalario:
Dice que me estoy regozijando de la condena pero ¿de qué condena está usted hablando si ni siquiera se ha iniciado el juicio oral?
¡Está en la tercera frase del post, hombre!
Este señor tendrá un juicio justo con todas las garantías que establece la Constitución y la Ley de Enjuiciamiento Criminal y si así lo determina el juez tendrá que responder económicamente de sus actos con el pago de una multa.
No intente confundir porque este asunto no tiene nada que ver con el de las caricaturas de Mahoma ni la legislación penal danesa se parece a la española. En todo caso le diré que hay diferencias entre hacer una crítica con más o menos gusto y la vejación o escarnio a unas creencias que es precisamente lo que sanciona la ley.
Me parece estupendo que le guste tanto ese periódico que usted mismo califica de extrema izquierda y que lo considere como un medio de información neutral. Le invito a la lectura de este artículo y a que siga manteniendo su postura una vez finalizado.
http://www.publico.es/internacional/239598/lobby/neoliberal/pp/boicotea/espana/eeuu
Muy objetivo ¿verdad ?
Según su interpretación -y la del juez- del art. 525 CP, los dibujantes daneses autores de las célebres caricaturas de Mahoma serían condenados como responsables de este delito. ¿A que no nos parece tan bien esto?
Por cierto, Público es un periódico de extrema izquierda, pero el Centro Jurídico Tomás Moro (el querellante) es una organización ultra-católica y con una agenda ultra-conservadora, como lo es HazteOír, que promovió previamente todo esto. Que Público diga algo no convierte ese “algo” en mentira automáticamente.
Que un liberal, como usted dice ser, se regocije de esta condena (para meterle el dedo en el ojo a la izquierda, supongo) dice bastante poco en favor del liberalismo español.
Hola Benito:
El autor de la sintonía de El Larguero se llama Benito Moreno, el tipo en cuestión actuó durante algún tiempo con J.Sabina y tiene una discográfica junto a Santiago Segura, El Gran Wyoming, Faemino y Pablo Carbonell.
Andres:
Respondiendo a tu pregunta; no habría habido lugar a dicha reacción porque con la cobardía que está demostrando ahora ¿acaso crees que se hubiera atrevido a cocinar una imagen de Mahoma? Absolutamente NO!!
Saludos
Ese es el de la canción de El Larguero de “Tu afición es sentimiento…”… Joe, qué panda, como el desaparecido Rubianes.
De fondo hay una desorientación completa de la izquierda.
No soy católico, pero ¿habrían sido así las cosas si en lugar de Cristo estuviésemos hablando de Mahoma o de Buda?