Primer negocio que se declara en rebeldía contra la ley antitabaco
EL ASADOR GUADALMINA Informa:
Ante la inminente entrada en vigor de la ley “ANTI TABACO”, ( cortina de “humo” creada por nuestro gobierno para tapar siete años de destrucción masiva de España), les informamos que, como negocio privado, haciendo uso de lo que nosotros entendemos son nuestros derechos, dicha ley, no será aplicada en nuestro establecimiento. Pedimos disculpas a toda aquella persona que se sienta perjudicada.
La iniciativa surge de la convicción de que esta ley no conviene para nada al sector de la restauración y que, en caso de represalias, “intentaremos defendernos como podamos”, afirma un empleado a Qué!. Respecto a la actitud de los clientes, dice que también hay quejas de los no fumadores, pero que prefieren tomar esta postura.
Enlaces de interés:
De camino al Estado Totalitario. La Ley Antitabaco por Jorge Valín: [...] El Estado, mediante la violencia de la ley hace suyo los locales privados de restauradores de todo tipo para ordenarles qué hacer en sus propios establecimiento y cómo tratar a sus clientes. Un retroceso en los derechos civiles de los ciudadanos [...] La virtud a punta de pistola no legitima al predicador, al revés, lo convierte en enemigo del hombre libre. El Gobierno no tiene derecho a introducirse en la propiedad privada ni estilos de vida de nadie. Es el derecho del hombre libre ejercer sus derechos naturales. Los comerciantes tienen derecho a hacer todo lo que consideren oportuno para violar la pervertida ley así como los fumadores a no respetar el mandato gubernamental [...]
De la expulsión de los tabaquitas de la Tierra Prometida por María Blanco: [...] Lo que determina qué es público o privado no es si va mucha o poca gente, es quién lo financia: si es un individuo o grupo de individuos es privado, si se trata de financiación a cargo de los Presupuestos del Estado o de las Administraciones Territoriales (es decir, con el dinero de todos), entonces estamos hablando de lo público. Así que prohibir el tabaco en un bar es un atentado contra la libertad del empreario [...]
¿Nos prohibirán fumar en casa? por Ignacio Moncada: [...] El problema de fondo, como en la mayoría de los conflictos sociales, reside en una cuestión de respeto a la propiedad privada. El dueño de cada bar, o los socios de cada club, deben tener la potestad de decidir si quieren o no quieren humos en sus propiedades [...]
La absurda Ley antitabaco por Liberalismoonline






Diga lo que diga “ese” que escribe el primer comentario, esto es la nueva inquisición sin duda de ningún género.
Durante mas de tres siglos han convivido fumadores y no fumadores sin problemas, sin ningún problema hasta que han salido los típicos “lumbreras” de siempre, diciendo algo que, en realidad, ya se sabía porque es de sentido común y entonces, los mas tiquismiquis de siempre han empezado a criminalizar a los fumadores y tras ellos, una gran masa borreguil que hace lo que Vicente, es decir, ir donde va la gente.
Es mas, es curioso que la generación de quienes ahora están entre los 75 y 90 años, es la generación de mayor auge del tabaco en todas sus formas, incluyendo la gran publicidad de otros tiempos y los estereotipos de películas y series (¿que seria de Bogart sin su eterno cigarrillo pegado al labio?).
Se trata, una vez mas, de recortar libertades individuales a lo que, para colmo, la masa borreguil a la que aludo, apoya, porque es gente tan sumamente lerda e ignorante que preferiria un mundo todo lleno de prohibiciones con tal de creer que con ello iban a estar mucho mas sanos.
Cosa absurda porque uno nunca sabe cuando va a morir, se cuide mas o se cuide menos y pruebas de ello las hay a patadas.
Y ¡¡ojito!! porque tenemos esto, pero también tenemos el ejemplo de prohibir el consumo de ciertos productos en los colegios, incluso si te los traes de casa, ¿en que mas de nuestra vida privada se van a meter los gobiernos?.
Esto es totalitarismo puro y duro y lo demás son cuentos de viejas y me parece absurdo también que se esté diciendo por ahí del “derecho del dueño del local a elegir el servicio que quiere prestar”, si eso fuera así, habría bares de fumadores y bares de no fumadores y la ley NO PERMITE EN NINGÚN CASO FUMAR EN BARES,por tanto ¿donde está la “libre” elección del dueño del local?.
Yo ya me salté esto el lunes por la mañana y siempre que tenga oportunidad me lo voy a saltar, se pongan como se pongan.
¡¡¡DESOBEDIENCIA A TOPE, A REBELARSE TOCAN, CON UN PAR, COMO EL DEL RESTAURANTE DE MARBELLA !!!
Los empresarios que tiemblan por perder clientela sólo están acojonados; el tiempo demostrará que sus negocios seguirán funcionando igual aunque tengan un pequeño bajón inicial, porque siempre ha sido así, en todo caso sólo piensan en sus intereses particulares. Los fumadores que esgrimen consignas tan descabelladas como: “Llega el totalitarimo” o “Atentado contra la propiedad privada”, hablan desde su parcialidad de adictos, pues el tabaquismo es una enfermedad de la que ellos no pueden percatarse, como tampoco lo hacía yo cuando lo era. La nueva ley no prohíbe que fumes cuanto quieras, es sólo un paso en la protección de la salud de los no adictos al tabaquismo. Y el definitivo deberá consistir en que el Estado, que debe velar por la salud de los ciudadanos, deje de lucrarse con el negocio de las tabacaleras, o al menos, que comience por dedicar los beneficios a sanar a los enfermos fumadores.
Dice usted que los empresarios solo miran por su interés particular…..pero qué malvados son estos capitalistas ¿verdad?
¿Protección de la salud? otra falacia.
¿Pero quién es el Estado para velar por la salud de los ciudadanos ? Fumar es malo, los fumadores lo sabemos, pero aún asi lo hacemos y asumimos las consecuencias que ello conlleve, se llama responsabilidad.
Saludos
Pues no, no se trata de que unos sean más libres que otros. Se trata de que todo el mundo sea libre. Si los no fumadores fuéramos un mercado suficientemente amplio la mayoría de los bares serían ya de no fumadores, como de no fumadores suelen ser ya algunas cadenas de cafeterías y de comida. Esto no limita la libertad de los fumadores, simplemente hace efectivo el derecho del dueño del negocio a elegir el modelo de servicio que quiere prestar. Exactamente lo mismo ocurre con los restaurantes a pie de playa que no permiten el acceso sin camiseta o los locales de copas que exigen una indumentaria específica para garantizar el acceso.
Posteriormente, cada persona, en pleno ejercicio de la libertad que no le ha cercenado ningún gobierno, hasta ahora, puede elegir libremente si quiere o le compensa acudir a un local o a otro en función del abanico de servicios que se leofrecen.
” El derecho del dueño del negocio a elegir el modelo de servicio que quiere prestar”, esa es una de las claves del debate.
“Un retroceso en los derechos civiles de los ciudadanos [...]” Vaya, parece que los ciudadanos fumadores han de tener más derechos civiles que los no fumadores… En fin, “libertad” sí sí, pero por lo visto unos pueden ser más libres que otros. Seamos buenos conciudadanos y traguémonos con una sonrisa las nubes de asqueroso humo mientras intentamos degustar a la vez y sin ahogarnos un estupendo filete en nuestro restaurante favorito. Todo sea por la “libertad”, no la nuestra a disfrutar de una agradable cena sin tener que lavarnos el pelo y la ropa dieciocho veces y toser hasta la saciedad, pero la “libertad” al fin y al cabo.
Pero ¿de qué libertad estamos hablando?
¿Acaso no tengo derecho a tomarme un café en Starbucks ? ¡ Claro que sí ! Y como fumador sé que durante el tiempo que permanezca dentro no podré encenderme un cigarrillo. ¿ Acaso usted no tenía derecho antes del 2 de enero a entrar en un local donde estuviera permitido el consumo de tabaco ? ¡ Por supuesto que sí ! ¿ O acaso hablamos de la libertad de los empresarios en elegir a sus clientes?
Usted antes del 2 de enero podía disfrutar de “una agradable cena sin tener que lavarnos el pelo y la ropa dieciocho veces y toser hasta la saciedad”…tenía la posibilidad de acudir a un establecimiento donde no estuviera permitido fumar.
Saludos