Si el sistema fuese, como pedimos los liberales, de capitalización personal, por un lado, el empresario con problemas en pagar las nóminas, podría sin perjuicio alguno para el trabajador, entregarle la baja para que fuese libre de buscar otro empleo, con la espalda cubierta durante el tiempo que le permita su aportación en su caso y que además, no perdería lo no disfrutado como hasta ahora, (parte que también te roba el estado) si no que seguiría acumulando en cuanto retomara un empleo; por otro, el empleado que no cobra o no esta contento con su empleador, podría rescindir la relación laboral sin renunciar a uno solo de sus derechos. Esto es libertad y por ende, estado del bienestar.

Asisto nuevamente a un episodio odioso para todo asalariado, el que transcurre entre que su empresa deja de pagarle y cuando puede ser libre.
Curiosamente, los mismos derechos que son defendidos por sindicalistas y otras hierbas, atan de tal manera al asalariado al yugo del desdichado empresario que éste se erige, involuntariamente en la mayoría de los casos, en su verdugo.
La empresa empieza a tener problemas, por diferentes motivos, o no coloca sus productos en el mercado por ineficiencia o competencia desleal o no percibe el dinero que tenía que llegarle para dar el servicio normalmente. En cualquiera de los casos, lo paga el empleado que deja de percibir su salario.
Esta situación, de total indefensión para el asalariado, se deriva de la existencia de esos supuestos derechos que gestionan en su nombre empresa y estado. Craso error. Otra vez tenemos al zorro cuidando las gallinas.
Si el empleado, en su afán desmedido y su codicia decide abandonar ese empleo donde aunque le necesitan no le pagan y se despide, PIERDE todo lo que había acumulado durante su prestación de servicio, paro, finiquito, indemnización, seguridad social. Esto solo beneficia al estado ya que no tendrá que devolver la parte de lo que ya se ha apropiado, y el pobre asalariado se va con una mano atrás y otra delante a conseguir otro trabajo.
¿Este es el estado del bienestar que tanto defienden?
¿Que parte de que TODO lo que se aporta al estado en nombre del trabajador lo ha generado el trabajador no nos ha quedado clara?
Muchos son los que se encuentran en esta absurda situación, trabajando sin cobrar o cobrando “a plazos” solo por mantener el precario empleo que ahora tienen y por miedo a no encontrar otro al menos similar; con el agravante de la amenaza de perder todos sus “derechos” si se van.
Si el sistema fuese, como pedimos los liberales, de capitalización personal, por un lado, el empresario con problemas en pagar las nóminas, podría sin perjuicio alguno para el trabajador, entregarle la baja para que fuese libre de buscar otro empleo, con la espalda cubierta durante el tiempo que le permita su aportación en su caso y que además, no perdería lo no disfrutado como hasta ahora, (parte que también te roba el estado) si no que seguiría acumulando en cuanto retomara un empleo; por otro, el empleado que no cobra o no esta contento con su empleador, podría rescindir la relación laboral sin renunciar a uno solo de sus derechos. Esto es libertad y por ende, estado del bienestar.
Los empresarios procurarían, en este estado de cosas, mantener contento al empleado para que no se marchase, y el empresario “malvado” no tendría razón de ser, puesto que perdería a sus trabajadores.
Siendo así de sencillo ¿por que persistimos en este sistema que solo ampara al estado? La respuesta es sencilla y lógica: por que al estado no le interesa dejar escapar ese flujo constante de dinero que le enriquece y tiene todas las de ganar, pues con sus leyes, pretende penar a quien incumple, ¡quedándose son su dinero! por lo que le interesa Y MUCHO que exista el incumplimiento. Por ese motivo, asfixia son ingentes impuestos a los emprendedores independientemente de que ganen o no, “ese es su problema” si tiene que cerrar, con un poco de suerte, algunos de sus trabajadores se marcharán antes de tener que darles un solo euro de lo cotizado, para los que queden al final, alguna migaja repartirá.
Esclavitud se llama esto, cualquier otro nombre no hace justicia a la situación.
¿Hasta cuando vamos a consentirlo?
¿Cuándo vamos a abrir los ojos?
Tars2000