Como decía Einstein: “El nacionalismo es una ideología infantil”, pero antes o después tendremos que dejar que los “niños” terminen su juego.
El Reino Unido no tiene un documento que sirva como constitución totalmente definida. La constitución del Reino Unido, por lo tanto, consiste principalmente en una colección de diferentes fuentes escritas, incluyendo leyes, estatutos, jurisprudencias y tratados internacionales. Como no hay ninguna diferencia técnica entre los estatutos ordinarios y la “ley constitucional”, el parlamento puede realizar una “reforma constitucional” por el simple hecho de aprobar una ley, y en consecuencia, tiene el poder para cambiar o suprimir casi cualquier elemento escrito o no escrito de la constitución. Sin embargo, existen ciertas limitaciones para la aprobación de las leyes, por ejemplo, ninguna legislatura puede crear leyes que no se puedan cambiar en un futuro.
En España, por el contrario, si hay una Constitución escrita y ésta salvaguarda la unidad del territorio nacional. Para poder hacer un referéndum de independencia, antes es necesario cambiar la propia Constitución en el Parlamento Nacional. Comparar la manera en que se ha gestionado el tema de Escocia con lo que pretenden los nacionalistas vascos y catalanes, es propio de alguien que desconoce la diferencia entre el sistema de gobierno del Reino Unido y el español. El gobierno central de España podría convocar un referéndum de independencia, pero su resultado, en caso de ser a favor de la secesión, no se podría llevar a cabo a menos que se cambiara la Constitución vigente. Por supuesto, un gobierno autonómico no tiene ninguna capacidad legal para convocar un referéndum, y menos, uno que vaya en contra de la propia Constitución.
El derecho a decidir el destino de un territorio debe recaer principalmente en los ciudadanos que viven en dicho territorio, pero los pasos a seguir en un sistema democrático están perfectamente marcados, si alguien pretende saltárselos se convierte automáticamente en un delincuente, da igual que sea el hijo de mi vecino que el presidente de la Generalitat. En nuestro país, el primer paso es cambiar la Constitución en le parlamento nacional para que, en caso de que el gobierno central convoque un plebiscito de secesión, su resultado no pueda ir en contra de la propia carta magna, lo contrario no tiene sentido y el ejemplo escoces, por mucho que les pese a los nacionalistas, no nos vale.
Personalmente creo que es mucho más inteligente aclarar de una vez este problema que está lastrando el proyecto de nación española. Las constituciones no son las tablas de Moisés, no están escritas en piedra, se pueden y deben cambiar para solucionar los problemas que a lo largo de los años van surgiendo en los países. En este mundo todo está en continuo cambio, los países también, crecen y decrecen según las vicisitudes por las que pasan. La forma en que lo van a encarar en Reino Unido es valiente y clara, independencia si o no, pero aunque a mi me gusta esa solución y la quiero para nuestro país, no debemos confundir las churras con las merinas, ellos si pueden hacerlo porque su sistema se lo permite, como hemos apostillado al principio allí el parlamento puede realizar una “reforma constitucional” por el simple hecho de aprobar una ley, aquí no, nosotros debemos seguir los pasos del sistema por el que nos regimos y no tirarse al monte como están haciendo algunos.
Como decía Einstein: “El nacionalismo es una ideología infantil”, pero antes o después tendremos que dejar que los “niños” terminen su juego.
Juan J. Molina
Colaborador de Liberalismoonline

Las negociaciones no serían fáciles, habría que garantizar la nacionalidad española a los que quisieran mantenerla, desmantelar o vender infraestructuras estatales como cuarteles, edificios, etc. Crear fronteras puesto que Cataluña quedaría fuera de la Unión Europea, etc.
A mi me parece que Cameron ha aceptado el referéndum porque confía en ganarlo claramente y las encuestas parecen darle la razón, además, la victoria por la independencia podría ser pírrica, Escocia no es algo homogéneo, la diferencia entre el norte y el sur es bastante acusada, incluyendo las preferencias políticas, un resultado favorable a la independencia en el norte y contrario en el sur… ¿podría llevar a la secesión misma de Escocia como ocurrió en Irlanda?
Tampoco en Cataluña y en Euskadi está muy claro que ganase de calle el independentismo. Aquí, como tu apuntas entre el sur y el norte de Escocia, también podría darse el problema de que algunas provincias dijeran si a la secesión y otras no. ¿tendrían que independizarse a la fuerza junto con las secesionistas?
Sí, estoy de acuerdo, y sí, la solución a la escocesa esta muy bien… Pero veremos lo que pasa si sale un sí a la secesión.
Lo jodido es que estos tios no juegan limpio. En la historia estas cosas no se han resuelto con Fair Play. Inglaterra es un país muy maduro, pero cualquier país, por muy maduro que sea, no está libre de riesgos.
Es que no hay una solución limpia. Mientras haya catalanes-españoles, no es fácil. Supongo que en Escocia, si vota sí, se le exigiría respeto a los ingleses que vivan allí. Y quevlaa fronteras seguirán abiertas. No rienen la vocación expansiva que Cataluña no puede disimular.
No tenemos esa garantía en Cataluña, aparte de su palabra, que a mi me vale pocos esta poniendo en el . No por ser Cataluña, sino por el grado de “hooliganismo” que está mostrando.
Me encontré su artículo en twitter. Muy interesante opinión, lo ideal sería que el gobierno español actuara con madurez y le permitiera al pueblo catalán decidir su futuro, aunque la solicitud de un referendum express, como lo solicitó ERC hace unos días haya sido rechazada con base en la ley, el hecho es que detrás de la negativa queda claro que Madrid está en plan de, como decimos en México, emberrincharse tanto o más que los catalanes y, al negarse a darle a Cataluña (y a los vascos y a los gallegos) la opción de votar por su independencia, el gobierno español le pone leña al fuego y eleva la de por sí alta tensión social.
Rajoy y compañía deben hilar muy delgado para que el tema no les explote en la cara y, aún así, si Cataluña quiere la independencia, no habrá forma válida de impedírselo.
Saludos
Efectivamente, no hay nada más efectivo para neutralizar a un nacionalista que coger el toro por los cuernos y darle lo que pide.
Saludos