Es Europa una unión progresiva? Va derecho hacia la unión política final?

Acabo de hacerme una reflexión. No somos Europa. No que España no sea Europa, no. Es que los europeos no somos Europa. Para empezar, nuestra lengua común es el inglés, lo cual es un aberración, porque Inglaterra está con un pie fuera. El ingles es la segunda lengua en el Continente, El ingles es la segunda lengua en todos los países menos en España. En España solo son segundas lenguas el español en Cataluña y no se sabe en el PV.
Segundo, no tenemos un medio común de información. Tenemos canales de TV en Inglés, pero no son de vocación europea. Los demás no hay quien los aguante. Además, no los entendemos.
Esta reflexión es porque después de cenar me gusta ver alguna serie en Tv. ¿Como son las series? La inmensa mayoría, americanas dobladas. Está bien, porque los USAS dominan el negocio del entretenimiento. Lo hacen bien, no es más que eso, pero muy bien hecho.
¿Por qué no se ven series alemanas, inglesas o francesas? Llevamos 30años diciendo que somos un mercado único y ¿Por qué no se ven series de allá acá? Les voy a responder: porque son un coñazo. Cuando he pillado una serie alemana, me he quedado helado de la falta de capacidad de transmisión de esos Tíos. Ídem con los suecos. En fin, que no tenemos ni tendremos un Tv común, salvo Eurovision Festival, donde los españoles votamos a los portugueses y viceversa, los portugueses nos votan a nosotros. Pero por aburrimiento, mas que otra cosa.
Al no tener una lengua común, solo nos aguantamos cantando naderías.
Si esto es así, es porque las distancias culturales de verdad son insalvables. Si empatizamos más con una serie de USa, aunque sea doblada, es porque la inquietudes que transmiten son mas universales que las series alemanas (o inglesas). Aunque solo sea porque son más profesionales y hacen un producto de entretenimiento mejor.
No sé si en Alemania hay una serie alemana que crea furor. Sé razonablemente que hay una serie americana que tiene éxito. Lo primero lo sé porque la serie alemana no llegará aquí, porque sería insoportable. Yo prefiero una serie española de tercera a una alemana que ha hecho furor en su país. Por algo será. ¿Y el cine francés? Pues lo mismo: para cuatro pedantes remilgados.
Somos un continente, no un país; por mucho que se empeñen en unidades bancarias, monetarias, fiscales, nunca nos gustará. Somos más extraños entre nosotros que los americanos con cada país del mundo. Será por que cuentan historias que interesan a la mayoría de la gente.
No saben, ni se imaginan, la barrera que es un idioma. Y cuando menos idiomas hablar menos se lo imagina. No saben la barrera que supone la diferencia cultural entre países europeos. Es muy bonito ir de viaje de placer a esos países, pero otra cosa es aguantarlos sin entenderlos. Y otra es que nos gobiernen desde una cultura que no es la nuestra.
¿A dónde voy? a que cuando hicieron el euro se hizo como la primera piedra de una unión total. El euro ha fracasado: y ahora se les ocurre que hay que taponar el fracaso yendo mas lejos, a una unión bancaria, fiscal, que todo ello se traducirá en que otros, extranjeros, no elegidos por nosotros, nos dirán qué debemos hacer.
Dado el fracaso hasta ahora del euro y de cómo lo han manejado, no me parece una gran idea. Me parece poner tampones aquí y allá, pero sin un idea clara el problema. bueno sí, la idea es clara: que no somos europeos ni unos ni otros. Pero no se quiere reconocer.
Creo que desde el inicio, hasta el presente, se ha dejado interesadamente que el proyecto original de los primeros políticos (De Gaulle, Adenauer), que era la Unión de Naciones, se haya llevado a un impasse, que no permite avanzar ni retroceder. Sin embargo, los intentos de seguir adelante con la unión total se han topado con resistencias nacionales evidentes. Esas resistencias aumentarán, han despertado sentimientos nacionalistas que se temían, se creían enterrados, y ahora no se sabe cómo con volver a meterlos en la jaula.
Ahora mismo nos detestamos. Nos echamos la culpa de lo que va mal. En realidad, todos tenemos la culpa, por insistir en sostener una cosa insostenible y contra natura.